miércoles 2 de diciembre de 2009
EL ANUNCIO DE LA OBRA SOCIAL DE LA CAIXA
Hoy estaba yo viendo las noticias y me encontré con un anuncio de La Caixa. El protagonista del anuncio es un psicólogo y la verdad, por el mensaje, las formas y el cuerpo que se te queda al verlo, me parece de muy recomendable visión para cualquiera que se dedique a esto de la psicología. El que espere oír algo referido a ese 15% de la varianza de cambio que se le presupone a la técnica, al que le gusta divagar sobre el enfoque, y el que se obsesiona por cuantificar para entender, ese, se lo puede ahorrar. Y sin embargo seguramente ese, que alguna vez hemos sido todos, entenderá que ESA es la verdad, y que sin ofrecer ESO, que es tan simple y complicado a la vez, los psicólogos no hacemos nada, al menos nada importante para nuestros pacientes.
Lo he conseguido y aquí se los dejo. Esta, de cal,y cal de la buena
Lo he conseguido y aquí se los dejo. Esta, de cal,y cal de la buena
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Jesús Castro Rodríguez
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martes 1 de diciembre de 2009
¿FUNCIONAMOS LOS PSICOLOGOS CON LAS VENTAJAS Y LAS DESVENTAJAS DE LOS TIMADORES PROFESIONALES?
Como saben los que me leen de uvas a peras, este panfletillo anárquico y desquiciado es para mí un elemento de gran valor catártico. Aquí escribo como, cuando, y de la manera que me da la gana, y me suda el nisperero en ojos de quién pueda caer o la interpretación que se le pueda dar. Disfruto destripando y destripándome. Me resultan especialmente satisfactorias las visitas de algunos compañeros blogueros con los que he compartido algunas discusiones realmente productivas. Este blog en especial, me es útil, exortizo demonios y además aprendo muchísimo de mi mismo, pero sobre todo de la gente con la que he conseguido entrar en contacto.
Esto viene al caso, porque andábame hoy “ojeando al maestro Minuchín, y me encontré con el párrafo que les transcribo:
“Minuchín paró la cinta: Eso está muy bien, Andy. Pero, en esta situación, creo que podías haber felicitado al padre. Haley siempre insiste en que, cuando tienes éxito, la familia debería salir con la sensación de que ellos fueran los exitosos y que tú no hiciste nada. Es muy injusto, porque quieres que sepan que hiciste el trabajo. Haley dice que ellos no deberían pensar en absoluto en ti. Eso puede fomentar un terapeuta deprimido".
Tocó hueso el sabio, como siempre. Sospecho que los psicólogos tenemos las ventajas y las desventajas de los buenos timadores. Si el caso va mal, nadie se entera porque nadie reconoce o va diciendo por ahí, que va al psicólogo. Y si va bien, ídem, por lo mismo. Aunque he de reconocer que la tendencia ha cambiado con el tiempo, esto sigue siendo así, especialmente para los casos que van mal. Es poca gente, la que actualmente tiene el coraje de admitir que tiene problemas y que necesita ayuda, y mucho menos la que reconoce haberse equivocado en la elección de terapeuta. Por otra parte, gozamos de una ventaja inmensa, de la que los timadores no, nuestros pacientes tienen una tendencia tremenda a protegernos. Y esta tendencia me jode, y mucho, y cuando la detecto trato de sacarla a la luz y dejar claro que no me voy a romper, por estar fracasando como terapeuta en ese momento y con esa persona. Me jode y mucho, por lo que supone a la hora de limitar mi aprendizaje, mi crecimiento. Prefiero una mafia honesta, una mafia que parta las piernas, saque los ojos, tome rehenes. No una mafia, como la de aquí, la de Canarias, que poco a poco va condenándote al ostracismo, comprando voluntades y negándote las salidas. Cuando te vas a dar cuenta estas muerto, y no sabes de que, ni quién te ha matado. Y lo cierto, es que ahora que lo pienso, con esta tendencia mía a salirme del tiesto, me pregunto como hace tiempo que no estoy en el limbo.
Con todo esto, me reconozco un privilegiado, ya que buena parte de mis clientes, provienen del “boca a boca”, aunque también he de decir que desconozco si se podría ampliar esa parte, si fuera mejor profesional de lo que soy (seguro que sí). Además, Minuchín señala algo que es crítico, desde mi punto de vista: cuando tienes que tomar una decisión que sabes con cierta seguridad, que beneficia a tu paciente, pero que a corto plazo, no le va a gustar. Esto provocará que en caso de tener que recomendar a alguien, tu serás el último. Aquí, he tenido la satisfacción, de tener un poquito de feedback. De vez en cuando, y a personas con las que traté años atrás, y que además “sufrieron” el tipo de decisión que les comento, se les ocurre volver por mi consulta, e informarme de que aunque se cabrearon mucho en su momento, o aunque les dio ganas de aplastarme una silla en la cabeza, reconocen que fue de mucha ayuda lo planteado. O bien viene alguien a quien he sido recomendado con esa historia (si, si, es posible que esa persona no le quiera bien y la recomendación esté en realidad envenenada).
Lamentablemente son muchos mas de los que no se sabe, o no contestan. Y eso, es puñetero. Y eso, efectivamente, unido a lo que dice el maestro Minuchín, puede generar un terapeuta terapeutizable en grado sumo, o como diría el amigo Antonio Olives, un terapeuta ansioso.
En mi caso, opté hace tiempo por tratar de hacer lo que creo que debo de hacer, y como no soy Dios, ni lo pretendo, me contento solamente con esto. Cuando la cosa se sale de madre, para mi tratamiento tengo a mi disposición a mi señora esposa, también psicóloga, y creo que mejor y mas equilibrada (eso es fácil) que yo, y un buen amiguete Lanzaroteño, también del gremio, y aunque sería discutible el que fuera mas equilibrado (eso es difícil, pero posible, evidentemente), seguro que mejor psicólogo que el que les escribe estas breves reflexiones.
Disculpas anticipadas a todos aquellos que se sientan ofendidos por que uniera las palabras psicólogos y timo, en la misma frase. He de decir, en descargo de nuestra profesión, que solo hay que pasarse por una farmacia y ver algunas de las cosas que venden allí, para darse cuenta que lo que yo estoy planteando como una reflexión, una duda, una inquietud, en el caso de las farmacias, es una certeza. Pulseritas con poderes curativos, grageas para potenciar la atención, crecepelos, anillos ionizadores.....Una gitanada del copón bendito, y de paso una vergüenza.

Por otra parte, si la hipótesis que les he expuesto en esta entrada no fuese correcta ¿como explican que determinados individuos/as sigan ahí, día tras día, publicitando sus servicios? (y aunque evidentemente con esta pregunta corro el riesgo de meterme en ese saco yo también, yo ni hago regresiones, ni patochadas semejantes, me limito a ejercer la psicología). Lo único que lo explica estoy convencido que es lo mismo que está a la base de que sobreviva generación tras generación el timo de la estampita.
Para una próxima entrada voy a dejar mi experiencia de hoy como perito en los juzgados. Cada vez me encuentro con mas jueces competentes, y teniendo en cuenta lo complicado de su trabajo, vaya desde aquí mi admiración y respeto.
Esto viene al caso, porque andábame hoy “ojeando al maestro Minuchín, y me encontré con el párrafo que les transcribo:
“Minuchín paró la cinta: Eso está muy bien, Andy. Pero, en esta situación, creo que podías haber felicitado al padre. Haley siempre insiste en que, cuando tienes éxito, la familia debería salir con la sensación de que ellos fueran los exitosos y que tú no hiciste nada. Es muy injusto, porque quieres que sepan que hiciste el trabajo. Haley dice que ellos no deberían pensar en absoluto en ti. Eso puede fomentar un terapeuta deprimido".
Tocó hueso el sabio, como siempre. Sospecho que los psicólogos tenemos las ventajas y las desventajas de los buenos timadores. Si el caso va mal, nadie se entera porque nadie reconoce o va diciendo por ahí, que va al psicólogo. Y si va bien, ídem, por lo mismo. Aunque he de reconocer que la tendencia ha cambiado con el tiempo, esto sigue siendo así, especialmente para los casos que van mal. Es poca gente, la que actualmente tiene el coraje de admitir que tiene problemas y que necesita ayuda, y mucho menos la que reconoce haberse equivocado en la elección de terapeuta. Por otra parte, gozamos de una ventaja inmensa, de la que los timadores no, nuestros pacientes tienen una tendencia tremenda a protegernos. Y esta tendencia me jode, y mucho, y cuando la detecto trato de sacarla a la luz y dejar claro que no me voy a romper, por estar fracasando como terapeuta en ese momento y con esa persona. Me jode y mucho, por lo que supone a la hora de limitar mi aprendizaje, mi crecimiento. Prefiero una mafia honesta, una mafia que parta las piernas, saque los ojos, tome rehenes. No una mafia, como la de aquí, la de Canarias, que poco a poco va condenándote al ostracismo, comprando voluntades y negándote las salidas. Cuando te vas a dar cuenta estas muerto, y no sabes de que, ni quién te ha matado. Y lo cierto, es que ahora que lo pienso, con esta tendencia mía a salirme del tiesto, me pregunto como hace tiempo que no estoy en el limbo.
Con todo esto, me reconozco un privilegiado, ya que buena parte de mis clientes, provienen del “boca a boca”, aunque también he de decir que desconozco si se podría ampliar esa parte, si fuera mejor profesional de lo que soy (seguro que sí). Además, Minuchín señala algo que es crítico, desde mi punto de vista: cuando tienes que tomar una decisión que sabes con cierta seguridad, que beneficia a tu paciente, pero que a corto plazo, no le va a gustar. Esto provocará que en caso de tener que recomendar a alguien, tu serás el último. Aquí, he tenido la satisfacción, de tener un poquito de feedback. De vez en cuando, y a personas con las que traté años atrás, y que además “sufrieron” el tipo de decisión que les comento, se les ocurre volver por mi consulta, e informarme de que aunque se cabrearon mucho en su momento, o aunque les dio ganas de aplastarme una silla en la cabeza, reconocen que fue de mucha ayuda lo planteado. O bien viene alguien a quien he sido recomendado con esa historia (si, si, es posible que esa persona no le quiera bien y la recomendación esté en realidad envenenada).
Lamentablemente son muchos mas de los que no se sabe, o no contestan. Y eso, es puñetero. Y eso, efectivamente, unido a lo que dice el maestro Minuchín, puede generar un terapeuta terapeutizable en grado sumo, o como diría el amigo Antonio Olives, un terapeuta ansioso.
En mi caso, opté hace tiempo por tratar de hacer lo que creo que debo de hacer, y como no soy Dios, ni lo pretendo, me contento solamente con esto. Cuando la cosa se sale de madre, para mi tratamiento tengo a mi disposición a mi señora esposa, también psicóloga, y creo que mejor y mas equilibrada (eso es fácil) que yo, y un buen amiguete Lanzaroteño, también del gremio, y aunque sería discutible el que fuera mas equilibrado (eso es difícil, pero posible, evidentemente), seguro que mejor psicólogo que el que les escribe estas breves reflexiones.
Disculpas anticipadas a todos aquellos que se sientan ofendidos por que uniera las palabras psicólogos y timo, en la misma frase. He de decir, en descargo de nuestra profesión, que solo hay que pasarse por una farmacia y ver algunas de las cosas que venden allí, para darse cuenta que lo que yo estoy planteando como una reflexión, una duda, una inquietud, en el caso de las farmacias, es una certeza. Pulseritas con poderes curativos, grageas para potenciar la atención, crecepelos, anillos ionizadores.....Una gitanada del copón bendito, y de paso una vergüenza.

Por otra parte, si la hipótesis que les he expuesto en esta entrada no fuese correcta ¿como explican que determinados individuos/as sigan ahí, día tras día, publicitando sus servicios? (y aunque evidentemente con esta pregunta corro el riesgo de meterme en ese saco yo también, yo ni hago regresiones, ni patochadas semejantes, me limito a ejercer la psicología). Lo único que lo explica estoy convencido que es lo mismo que está a la base de que sobreviva generación tras generación el timo de la estampita.
Para una próxima entrada voy a dejar mi experiencia de hoy como perito en los juzgados. Cada vez me encuentro con mas jueces competentes, y teniendo en cuenta lo complicado de su trabajo, vaya desde aquí mi admiración y respeto.
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miércoles 25 de noviembre de 2009
EL RODILLO IMPLACABLE DE LOS EXPERTOS (BIEN SITUADOS Y COMUNICADOS)
Hoy todos los medios de comunicación de la Isla, reflejan la alegre noticia de que la eyaculación precoz se cura y además fácilmente. Según la opinión del fisiólogo D. Manuel Mas es indudablemente una patología de índole orgánica que hasta ahora los hombres han sufrido en silencio y que además se trataba mediante una fastidiosa gimnasia que fracasaba en la mayor parte de los casos, al necesitar de un esfuerzo y una constancia. Ahora la compañía Janssen-Cilag, ha sacado, como señalé en una entrada reciente, la pastilla que simplifica muchísimo el tratamiento, puesto que se puede tomar a discreción unas dos horas antes de mantener relaciones sexuales y que además multiplica por cuatro "la duración" (si antes se tardaban treinta segundos, ahora un minuto y veinte segundos...). La culpable del "prontocorro": la serotonina, que es lo que se estropea siempre cuando algo hay que estropear en el cerebro (algo así como la ley de Murphy cerebral).
Por otra parte en los informativos de Antena 3, se daba cuenta de un estudio serio, fundamentado y minucioso, que se realizó en fechas recientes en EEUU y que arrojaba la incuestionable conclusión de que si evitamos fumar durante el embarazo, y además no dejamos que nuestros hijos consuman plomo dejando correr el agua de la llave antes de beberla, conseguiremos que casi ochocientos mil niños (creo que en EEUU) no sean hiperactivos.
Si a esto añadimos que en otro periódico local me encuentro a un compañero de profesión diciendo que los que maltratan a su mujer lo hacen por problemas psicológicos y que ellos en su gabinete pueden tratarlos con hipnosis, pues claro, temo salirme de mi cuerpo.
Dado que no sirve de nada lo que pueda yo decir al respecto, que el desánimo cunde en mí, y que además, diga lo que diga, nadie va a decirme lo equivocado que estoy (y he tratado de ser provocador, simplista, chistoso, y hasta burlón...) opto por señalar que el de la izquierda soy yo (gracias Victoria).
Por otra parte en los informativos de Antena 3, se daba cuenta de un estudio serio, fundamentado y minucioso, que se realizó en fechas recientes en EEUU y que arrojaba la incuestionable conclusión de que si evitamos fumar durante el embarazo, y además no dejamos que nuestros hijos consuman plomo dejando correr el agua de la llave antes de beberla, conseguiremos que casi ochocientos mil niños (creo que en EEUU) no sean hiperactivos.
Si a esto añadimos que en otro periódico local me encuentro a un compañero de profesión diciendo que los que maltratan a su mujer lo hacen por problemas psicológicos y que ellos en su gabinete pueden tratarlos con hipnosis, pues claro, temo salirme de mi cuerpo.
Dado que no sirve de nada lo que pueda yo decir al respecto, que el desánimo cunde en mí, y que además, diga lo que diga, nadie va a decirme lo equivocado que estoy (y he tratado de ser provocador, simplista, chistoso, y hasta burlón...) opto por señalar que el de la izquierda soy yo (gracias Victoria).
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martes 24 de noviembre de 2009
CUANDO DESPERTÓ EL DINOSAURIO TODAVIA ESTABA ALLÍ
-¿Olvida usted algo?
-Ojalá.
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lunes 23 de noviembre de 2009
DEMOSLE CERA A LA PROFESIÓN (¿CRUCIFIXION, LAPIDATION?)
Para variar, a meter caña de España. Y a los “míos”. Nada de poner a parir a médicos y a psiquiatras, voy a darle cera a la viga en mi ojo, voy a darle cera a mi oficio, a ese que tanto amo y tanto temo.
S. Vanistendael y J. Lecomte (2000) dicen que según su estudio, queda demostrado estadísticamente la eficacia de los no profesionales. Los “paraprofesionales” definidos como personas que no habían recibido ninguna formación específica en psicología, o psicoterapia, fueron tan efectivos e incluso obtuvieron mejores resultados que los profesionales, a nivel clínico, en la investigación que llevaron a cabo. Según estos autores los resultados obtenidos han sido constantes y provocadores, ya que además no hay mucha información sobre que factores permiten explicar la eficacia de los paraprofesionales. Por si a alguien le cabía alguna duda de la inutilidad absoluta de las técnicas en psicología, van estos, y terminan de rematarlo. Ni técnicas, ni escuelas, ni enfoques, ni pajas mentales.
El lector avezado puede osar preguntar: “¿entonces, cualquiera puede ser psicólogo, aunque no haya estudiado?. Y yo tendría que responder de forma furibunda: “Noooooooooo.......los años de carrera enseñan los procedimientos correctos a seguir, la forma de tratar a la persona para conseguir que sus problemas mejoren, y sin los estudios esto no sería posible, la formación es imprescindible para ello”. Pero NO. Yo diré que “POR SUPUESTO QUE SI ; cualquiera puede ser psicólogo, hacerlo bien,y ser un estupendo psicólogo. Eso sí, todos esos titulines que tengo colgados en las paredes me facultan a mi para demandar una contraprestación económica por mi trabajo, de forma legal y lícita. Además, esto supone que adquiero una responsabilidad respecto a la persona que me consulta, y reconozco que la asumo y la gestiono, cosa que el paraprofesional NO”.
Sospecho que abundan los profesionales que funcionan mucho peor que esos psicólogos de vocación, esos paraprofesionales de los que todos conocemos alguno. Seguramente yo en algunas ocasiones he funcionado peor que cualquiera de ellos. Y por eso mismo, me irrita muchísimo ese aire de superioridad defensiva que se destila en algunos corrillos profesionales, tratando de parecer lo que no somos, de espaldas a cualquier evidencia científica que nos devuelva el reflejo exacto de donde estamos y lo que somos realmente.
En un estudio sobre la evolución clínica de personas que habían sufrido sucesos traumáticos, creo recordar que los que no fueron asistidos por esos grupos de psicólogos de intervención en catástrofes (que catástrofe), resultó que evolucionaron mejor aquellos que no recibieron la ayuda (agradecería que me hicieran llegar las referencias en los comentarios si alguno de ustedes las tienen a mano). Por otra parte, reconozco que tal vez caigo en una generalización exesiva (que raro) ya que una de las últimas declaraciones que escuché a uno de los psicólogos que atendían a las víctimas de un accidente, reconocía abiertamente que su función era estar accesible para todo aquel que quisiera conversar o compartir su sufrimiento. Y esto, tiene todo mi reconocimient ya que hace falta mucho valor para asumir con esta modestia semejante trabajo. Y por otra parte, tiene mucho valor, a mi modo de ver, este modo de ayudar.
Todo esto debe hacernos reflexionar sobre la esencia de nuestro trabajo, sobre quienes somos y el valor que tenemos, para así poder dejar espacio para que EL OTRO, el que demanda nuestra ayuda, pueda también llegar a su esencia y a su valor. Como mínimo debemos de saber muy bien que hacer para no hacer daño, cosa que me temo, desconocemos, algunos en mayor y otros en menor medida (tengo la esperanza de ser de los últimos).
Les dejo con una perla de Andrea Abele-Brehm (Psicóloga de la Universidad de Nuremberg): “Si la gente llegase a enterarse de lo que hacen realmente los psicólogos, dejarían de tenernos ningún respeto”. Yo añadiría que nunca nos lo han tenido, y ojalá, al contrario de la psiquiatria, nunca nos lo tengan, para que cada cual de forma individual tenga que ganárselo, frente al legítimo espíritu crítico y escepticismo de sus pacientes, clientes o usuarios.
S. Vanistendael y J. Lecomte (2000) dicen que según su estudio, queda demostrado estadísticamente la eficacia de los no profesionales. Los “paraprofesionales” definidos como personas que no habían recibido ninguna formación específica en psicología, o psicoterapia, fueron tan efectivos e incluso obtuvieron mejores resultados que los profesionales, a nivel clínico, en la investigación que llevaron a cabo. Según estos autores los resultados obtenidos han sido constantes y provocadores, ya que además no hay mucha información sobre que factores permiten explicar la eficacia de los paraprofesionales. Por si a alguien le cabía alguna duda de la inutilidad absoluta de las técnicas en psicología, van estos, y terminan de rematarlo. Ni técnicas, ni escuelas, ni enfoques, ni pajas mentales.
El lector avezado puede osar preguntar: “¿entonces, cualquiera puede ser psicólogo, aunque no haya estudiado?. Y yo tendría que responder de forma furibunda: “Noooooooooo.......los años de carrera enseñan los procedimientos correctos a seguir, la forma de tratar a la persona para conseguir que sus problemas mejoren, y sin los estudios esto no sería posible, la formación es imprescindible para ello”. Pero NO. Yo diré que “POR SUPUESTO QUE SI ; cualquiera puede ser psicólogo, hacerlo bien,y ser un estupendo psicólogo. Eso sí, todos esos titulines que tengo colgados en las paredes me facultan a mi para demandar una contraprestación económica por mi trabajo, de forma legal y lícita. Además, esto supone que adquiero una responsabilidad respecto a la persona que me consulta, y reconozco que la asumo y la gestiono, cosa que el paraprofesional NO”.
Sospecho que abundan los profesionales que funcionan mucho peor que esos psicólogos de vocación, esos paraprofesionales de los que todos conocemos alguno. Seguramente yo en algunas ocasiones he funcionado peor que cualquiera de ellos. Y por eso mismo, me irrita muchísimo ese aire de superioridad defensiva que se destila en algunos corrillos profesionales, tratando de parecer lo que no somos, de espaldas a cualquier evidencia científica que nos devuelva el reflejo exacto de donde estamos y lo que somos realmente.
En un estudio sobre la evolución clínica de personas que habían sufrido sucesos traumáticos, creo recordar que los que no fueron asistidos por esos grupos de psicólogos de intervención en catástrofes (que catástrofe), resultó que evolucionaron mejor aquellos que no recibieron la ayuda (agradecería que me hicieran llegar las referencias en los comentarios si alguno de ustedes las tienen a mano). Por otra parte, reconozco que tal vez caigo en una generalización exesiva (que raro) ya que una de las últimas declaraciones que escuché a uno de los psicólogos que atendían a las víctimas de un accidente, reconocía abiertamente que su función era estar accesible para todo aquel que quisiera conversar o compartir su sufrimiento. Y esto, tiene todo mi reconocimient ya que hace falta mucho valor para asumir con esta modestia semejante trabajo. Y por otra parte, tiene mucho valor, a mi modo de ver, este modo de ayudar.
Todo esto debe hacernos reflexionar sobre la esencia de nuestro trabajo, sobre quienes somos y el valor que tenemos, para así poder dejar espacio para que EL OTRO, el que demanda nuestra ayuda, pueda también llegar a su esencia y a su valor. Como mínimo debemos de saber muy bien que hacer para no hacer daño, cosa que me temo, desconocemos, algunos en mayor y otros en menor medida (tengo la esperanza de ser de los últimos).
Les dejo con una perla de Andrea Abele-Brehm (Psicóloga de la Universidad de Nuremberg): “Si la gente llegase a enterarse de lo que hacen realmente los psicólogos, dejarían de tenernos ningún respeto”. Yo añadiría que nunca nos lo han tenido, y ojalá, al contrario de la psiquiatria, nunca nos lo tengan, para que cada cual de forma individual tenga que ganárselo, frente al legítimo espíritu crítico y escepticismo de sus pacientes, clientes o usuarios.
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miércoles 18 de noviembre de 2009
A MI AMIGO JAPONÉS (MIA QUESTA LEJOS JAPÓN)
Hoy día 18 de noviembre del año 2009, me encuentro, amigos de lo insólito, con que en mi marcador de visitas aparece un puntito rojo ¡en JAPÓN (mia questa lejos Japón¡¡). Luego casi me caigo de la silla con el hecho de que aparece un seguidor más en la casilla correspondiente, y que además es evidentemente el responsable del mencionado puntito rojo (tiene pinta de japonés.....). Alucinado, empiezo a pensar en las retorcidas razones que pueden llevar a un Japonés a visitar este engendro litero-anarco-psicologico-crítico y se me ocurren algunas:
a) Está aprendiendo español, y este le parece un blog curiosón para ello, ya que aparecen palabras castellanas que en otros no (pirula, coño, cagarse en los expertos, soplapollas, culitierno, ratonil...).
b) Creo recordar que en una entrada mencionaba el hikikumori (o algo así) que como ustedes bien saben, es una enfermedad mental que solo se da en Japón, como los samurais, pero en enfermedad. Fijo que fue por aquí, esto lo encuentro mas plausible. Lo que no consigo explicarme, es que mas allá del encuentro casual, se haya hecho seguidor/a.
c) En realidad no está en Japón, sino en Madrid, pero por las extrañas cosas de los satélites, la conexión se hace desde Japón. Esta idea es una ridiculez, sobre todo porque no explica la foto que aparece en la cajita de "seguidores".
d) Soy víctima de espionaje por parte de las redes inquisidoras de las farmaceuticas que entran por Japón para despistar. Esta idea es ridícula, lo se, si esto fuera así, no pondrían la foto que han puesto en la cajita de "seguidores".
e) Estoy peor de lo mio, todo ha sido una alucinación, y mañana ya no estará ni el puntito, ni la fotito.
Después de mucho pensar, creo que lo mejor es hacer un llamamiento al nuevo seguidor/a del blog, para que se presente y diga sus intenciones. Me gustaría también darle mi bienvenida mas afectuosa.
Espero con curiosidad.

En la foto: el humano japonés que se busca
a) Está aprendiendo español, y este le parece un blog curiosón para ello, ya que aparecen palabras castellanas que en otros no (pirula, coño, cagarse en los expertos, soplapollas, culitierno, ratonil...).
b) Creo recordar que en una entrada mencionaba el hikikumori (o algo así) que como ustedes bien saben, es una enfermedad mental que solo se da en Japón, como los samurais, pero en enfermedad. Fijo que fue por aquí, esto lo encuentro mas plausible. Lo que no consigo explicarme, es que mas allá del encuentro casual, se haya hecho seguidor/a.
c) En realidad no está en Japón, sino en Madrid, pero por las extrañas cosas de los satélites, la conexión se hace desde Japón. Esta idea es una ridiculez, sobre todo porque no explica la foto que aparece en la cajita de "seguidores".
d) Soy víctima de espionaje por parte de las redes inquisidoras de las farmaceuticas que entran por Japón para despistar. Esta idea es ridícula, lo se, si esto fuera así, no pondrían la foto que han puesto en la cajita de "seguidores".
e) Estoy peor de lo mio, todo ha sido una alucinación, y mañana ya no estará ni el puntito, ni la fotito.
Después de mucho pensar, creo que lo mejor es hacer un llamamiento al nuevo seguidor/a del blog, para que se presente y diga sus intenciones. Me gustaría también darle mi bienvenida mas afectuosa.
Espero con curiosidad.
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Mia questa lejos Japón
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lunes 16 de noviembre de 2009
Y SEGUIMOS ANDANDO EN EL CELEBRO....

Estamos de enhorabuena, amigos, por fin han inventado algo nuevo nuestros queridos bioquímicos. Al parecer un antidepresivo, puede ser utilizado como la famosísima Viagra, pero con las mujeres. No, tranquilos, no es que administrándoles el medicamento comiencen a temer al priapismo, eso no es posible (creo). No. Han conseguido que aumente el deseo sexual femenino en aquellas mujeres que lo tienen hipoactivo. Algunos de ustedes habrán saltado en la silla, del susto, al pensar en sus mujeres (con perdón....) y a reglón seguido maldecir enérgicamente a estos fenómenos de investigadores. A ellos, desde luego, no se les ocurrió ni por asomo el pensar en que tal vez a ellas les ocurriría exactamente lo mismo, al pensar en su marido o amante, con redoblados bríos sexuales. No. Para ellos la ecuación es simple: bajo deseo sexual+administración de antidepresivo=mas salida que un balcón. Pero vamos a ver....¿no había un dicho español que decía algo así como "en la noche todos los gatos son pardos?, o que "después de un par de copichuelas cualquier agujero es una trinchera?". Si vamos a simplificar hasta el punto de desvincular la sexualidad humana de su esencia ídem, ¿para que emplear métodos nuevos y caros, si ya teníamos disponibles unos cuantos, baratos y que funcionan?.
Es que es un no querer parar de vender la pirula. Que me se las llevaaaaaaannn, que las estoy dandooooooooo, que las estoy regalandooooooo....No, no y no.
Para ver la noticia, pinchen aquí.
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Con la Iglesia hemos topado,
Concepto Salud Mental
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lunes 9 de noviembre de 2009
QUE NO, QUE NO ES POSIBLE Y ADEMÁS NO PUEDE SER. LEE ENTRE LÍNEAS HOMBRE...
Es que no puedo evitarlo.
Traducción: me encanta, quiero seguirlo haciendo, pero no quiero las consecuencias....
Es que yo no te convengo, mejor nos damos un tiempo.
Traducción: no quiero saber nada de ti, pero me das pena y no quiero decirte que te vaya al carajo.
Es que el niño no me come.
Traducción: el niño no come lo que yo quiero que coma, y eso me jode.
LLoro, pero no se porqué, todo me va bien.
Traducción: mi vida es tan triste que no quiero ni "verla".
Con lo que yo he hecho por tí, y tu ahora me pagas así.
Traducción: quiero que hagas esto y si para eso tengo que chantajearte, pues...sea.
Egoísta.
Traducción: lo mismo de antes.
Si me dejas me mato.
Traducción: lo mismo, mismito que antes.
Si me dejas te mato.
Traducción: no necesita traducción, esto hay que tomarlo literal y o bien, no dejar, o bien esconderse, o bien denunciar (recomendación: unir las dos últimas opciones).
Yo soy buen@, pero cuando alguien me daña, puedo ser muy mal@.
Traducción: soy especial y no me gusta nada reconocer mis miserias.
La culpa fué del profesor que sacó de sus casillas a mi niño.
Traducción: mi hijo, al ser mi hijo, es un ser especial, que ha sido muy bien educado por mi, así que todo lo hace bien, o si lo hace mal, es que ha sido la víctima y no le ha quedado mas remedio.
Es que noto como una pelota en el estómago...como si estuviera "llen@".
Traducción: está pasando algo con tu vida que hace que ya no puedas "tragar" mas. ¿Tu pariente o parienta es una persona insufrible que vive nada mas que para controlarte y limitarte la vida?.
Siento como si me mareara, como si me diera vueltas la cabeza.
Traducción: aplica eso a tu vida, es posible que sea ella la que provoca que te de vueltas la cabeza. En menudo embolado que andas metid@.
No me quedó mas remedio, no pude hacer otra cosa.
Traducción: lo hecho, hecho está, y me quiero ver como lo que soy, una buena persona que siempre hace lo correcto, y no sería capaz de hacer lo que hice.
No puedo ir, tenia que recoger a los niños del colegio.
Traducción: no quise ir, me preocupa tu reacción si te digo la verdad. El caso es que cuando realmente quiero estar en un sitio, estoy.
Estas y otras frases, pueden ser escuchadas continuamente en nuestra vida cotidiana. En la consulta de psiquiatria o de psicología, es importante que el profesional de turno, sea capaz de hacer las traducciones, ya que de ello depende que las cosas puedan cambiar. El cliente asume y cree sus explicaciones como las únicas validas, eso es normal, lo que no es tan normal, es que lo asuma el profesional. No es tan normal, y no es conveniente, puesto que se puede acabar recetando medicación, para el dolor de estomago o el mareo, al tomar literalmente el contenido de la demanda.
Traducción: me encanta, quiero seguirlo haciendo, pero no quiero las consecuencias....
Es que yo no te convengo, mejor nos damos un tiempo.
Traducción: no quiero saber nada de ti, pero me das pena y no quiero decirte que te vaya al carajo.
Es que el niño no me come.
Traducción: el niño no come lo que yo quiero que coma, y eso me jode.
LLoro, pero no se porqué, todo me va bien.
Traducción: mi vida es tan triste que no quiero ni "verla".
Con lo que yo he hecho por tí, y tu ahora me pagas así.
Traducción: quiero que hagas esto y si para eso tengo que chantajearte, pues...sea.
Egoísta.
Traducción: lo mismo de antes.
Si me dejas me mato.
Traducción: lo mismo, mismito que antes.
Si me dejas te mato.
Traducción: no necesita traducción, esto hay que tomarlo literal y o bien, no dejar, o bien esconderse, o bien denunciar (recomendación: unir las dos últimas opciones).
Yo soy buen@, pero cuando alguien me daña, puedo ser muy mal@.
Traducción: soy especial y no me gusta nada reconocer mis miserias.
La culpa fué del profesor que sacó de sus casillas a mi niño.
Traducción: mi hijo, al ser mi hijo, es un ser especial, que ha sido muy bien educado por mi, así que todo lo hace bien, o si lo hace mal, es que ha sido la víctima y no le ha quedado mas remedio.
Es que noto como una pelota en el estómago...como si estuviera "llen@".
Traducción: está pasando algo con tu vida que hace que ya no puedas "tragar" mas. ¿Tu pariente o parienta es una persona insufrible que vive nada mas que para controlarte y limitarte la vida?.
Siento como si me mareara, como si me diera vueltas la cabeza.
Traducción: aplica eso a tu vida, es posible que sea ella la que provoca que te de vueltas la cabeza. En menudo embolado que andas metid@.
No me quedó mas remedio, no pude hacer otra cosa.
Traducción: lo hecho, hecho está, y me quiero ver como lo que soy, una buena persona que siempre hace lo correcto, y no sería capaz de hacer lo que hice.
No puedo ir, tenia que recoger a los niños del colegio.
Traducción: no quise ir, me preocupa tu reacción si te digo la verdad. El caso es que cuando realmente quiero estar en un sitio, estoy.
Estas y otras frases, pueden ser escuchadas continuamente en nuestra vida cotidiana. En la consulta de psiquiatria o de psicología, es importante que el profesional de turno, sea capaz de hacer las traducciones, ya que de ello depende que las cosas puedan cambiar. El cliente asume y cree sus explicaciones como las únicas validas, eso es normal, lo que no es tan normal, es que lo asuma el profesional. No es tan normal, y no es conveniente, puesto que se puede acabar recetando medicación, para el dolor de estomago o el mareo, al tomar literalmente el contenido de la demanda.
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Jesús Castro Rodríguez
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Dialogando estratégicamente
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miércoles 4 de noviembre de 2009
ECUACIÓN SIMPLIFICADA Y REDUCIDA: PERSONA=RÁBANO
Cójase a un individuo humano X. Píntese de color morado o rojizo su pene en estado de flacidez (las gónadas no, por la razón que mas adelante adivinarán). Túmbese al individuo en cuestión sobre un lienzo colocado en el suelo y en posición prona, antes de que seque la pintura. Levántese al individuo en cuestión y voilá, ¿que tenemos? UN RÁBANO. Luego persona=rábano.
Algunos de ustedes pensarán que a Jesús se le ha terminado de ir la cabeza, o que antes de escribir se ha fumado algo (siempre, en caso de hacerlo, será por motivos terapeuticos, se lo aseguro sr. policía). No, simplemente algunos de ustedes se van a acostar hoy sabiendo algo nuevo, muchos seguramente no, pero recordarán dos cositas, y ya les resultará complicado acordarse de ellas, sin incluir el rábano humano de Jesús Castro.
Mi intención era hablarles del reduccionismo, y mas concretamente de Victor Frankl.
“El cuidarse de averiguar el sentido de su existencia es lo
que caracteriza justamente al ser humano en cuanto
tal -no se puede ni aun imaginar un animal sometido
a tal preocupación, y no es lícito degradar esta realidad
que vemos en el hombre a una especie de debilidad,
una enfermedad, un síntoma o un complejo. Más bien es
al revés. “La frustración de la voluntad de sentido,
no es de suyo algo patológico, y está también lejos
de ser enfermizo”.
Toma ya. Claro, clarito. En su Ontología Dimensional Frankl defiende el hecho de que 1º Si sacamos un objeto de su dimensión y lo proyectamos en dimensiones inferiores a la suya, toma formas que se contradicen entre sí. En el caso del ser humano la biología y la psicología mostrarían realidades que podrían ser contradictorias entre sí, limitadas y deformadas, frente a una realidad mucho más amplia, completa y compleja.

y 2º Si sacamos de su dimensión diversos objetos y los proyectamos en una dimensión inferior a la original (desde cuya perspectiva se parecen) se forman figuras que pueden confundirnos por su ambigüedad. Aquí, el estudio de los neurotransmisores del mandril y del humano, o los genes de diferentes especies puede mostrar que el hombre y estos animales son casi iguales o iguales directamente (yo añadiría que unos mas que otros...).
Estos principios expresados geométricamente, implican que la dimensión superior, el ser humano, no puede reducirse a una inferior, su psicologia, su biología, o su fisiología, sin deformarla gravemente, hasta tal punto que la imagen que resulte pueda ser tan absurda que se demuestre inutil para cualquier propósito.
De esta forma sospecho que extrapolar de una dimensión inferior una imagen o idea sobre una dimensión superior resulta obviamente lo mismo.
Algunos de ustedes pensarán que a Jesús se le ha terminado de ir la cabeza, o que antes de escribir se ha fumado algo (siempre, en caso de hacerlo, será por motivos terapeuticos, se lo aseguro sr. policía). No, simplemente algunos de ustedes se van a acostar hoy sabiendo algo nuevo, muchos seguramente no, pero recordarán dos cositas, y ya les resultará complicado acordarse de ellas, sin incluir el rábano humano de Jesús Castro.
Mi intención era hablarles del reduccionismo, y mas concretamente de Victor Frankl.
“El cuidarse de averiguar el sentido de su existencia es lo
que caracteriza justamente al ser humano en cuanto
tal -no se puede ni aun imaginar un animal sometido
a tal preocupación, y no es lícito degradar esta realidad
que vemos en el hombre a una especie de debilidad,
una enfermedad, un síntoma o un complejo. Más bien es
al revés. “La frustración de la voluntad de sentido,
no es de suyo algo patológico, y está también lejos
de ser enfermizo”.
Toma ya. Claro, clarito. En su Ontología Dimensional Frankl defiende el hecho de que 1º Si sacamos un objeto de su dimensión y lo proyectamos en dimensiones inferiores a la suya, toma formas que se contradicen entre sí. En el caso del ser humano la biología y la psicología mostrarían realidades que podrían ser contradictorias entre sí, limitadas y deformadas, frente a una realidad mucho más amplia, completa y compleja.

y 2º Si sacamos de su dimensión diversos objetos y los proyectamos en una dimensión inferior a la original (desde cuya perspectiva se parecen) se forman figuras que pueden confundirnos por su ambigüedad. Aquí, el estudio de los neurotransmisores del mandril y del humano, o los genes de diferentes especies puede mostrar que el hombre y estos animales son casi iguales o iguales directamente (yo añadiría que unos mas que otros...).
Estos principios expresados geométricamente, implican que la dimensión superior, el ser humano, no puede reducirse a una inferior, su psicologia, su biología, o su fisiología, sin deformarla gravemente, hasta tal punto que la imagen que resulte pueda ser tan absurda que se demuestre inutil para cualquier propósito.
De esta forma sospecho que extrapolar de una dimensión inferior una imagen o idea sobre una dimensión superior resulta obviamente lo mismo.
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Jesús Castro Rodríguez
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Concepto Salud Mental
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domingo 1 de noviembre de 2009
NO SE LO QUE LE PASA, ESTOY PERDIDO....
Bien, el título de esta entrada viene a cuento de un pequeño encontronazo que he tenido haciendo comentbloging por ahí. Uno no calcula que en este mundillo hay de todo, y como me pasa otras veces, me ponen el paño rojo delante, y claro, a mi que no me gusta embestir, pues eso, pa´lante. Ya estaba yo a punto de explicar, justificar y hasta presentarle referencias bibliográficas a esta persona cuando caí en la cuenta que podía aprovechar mi energía en algo mejor, escribir una entrada mas, y compartir mis cuitas con la gente que me lee.
El choque vino porque se me ocurrió decir que en ocasiones le he planteado a algún paciente que me encontraba perdido, y que no sabía que hacer. Y esta persona, que reconoce no tener nada que ver con la profesión, me dice que eso le parece una estafa.
Yo me pongo en la piel del paciente o de esta persona y la verdad, lo entiendo. Pensemos en que la mayor parte de la población no distingue a un psicólogo de un médico, y que además predomina un concepto mercantilista y si me apuran capitalista de la salud. La salud se puede comprar, y por tanto si pago, tienen que solucionar lo que tengo. De esto, desde luego se han beneficiado crematísticamente todos las profesiones del sistema sanitario, y hasta las del parasanitario.
Las razones que me impulsan a decirle a un paciente lindezas como las que motivaron esta nueva entrada:
1) Que realmente no sepa, y prefiera reconocerlo, para que esa persona pueda tomar otra opción u opciones terapéuticas, una vez reconozca yo mis limitaciones. O bien decida perseverar, en cuyo caso yo me he equivocado y si que le estoy ayudando.
2) Una estrategia. Se lo que ocurre y creo que parte del problema consiste en que el paciente esta mas pasivo que un lenguado en Río Tinto, es decir, muerto. Y claro, yo necesito que esté lo menos pasivo posible, que se implique, y con esto trato de que algo se remueva, de que tome un papel mas activo en su propio problema. Para esto es importante elegir el momento, y que exista una aceptable relación terapéutica (si no la hay, le doy la razón a la persona que me llamó estafador, porque si no he podido hacer esto ¿que he estado haciendo?.
Seguramente hay varias razones mas, pero niños, no lo hagáis en casa, es peligroso.
Estaremos de acuerdo en que las consecuencias de reconocer las propias limitaciones, y de admitir el no saber como solucionar el problema que presenta el paciente, es positivo en una gran parte de los casos, puesto que da opciones a que cambien unas cuantas cosas. El problema es que en muy pocas ocasiones será reconocido como un ejercicio de honestidad, o como una cualidad positiva del terapeuta, sino al contrario, como una estafa, o una muestra de lo poco que el terapeuta sabe.
Yo siempre recuerdo que las estafas en masa siempre tienen una serie de características comunes, siendo una de las mas llamativas, la promesa de que se te devuelve tu dinero si no funciona, y el de solucionar tu problema SEGURO.
Y también recuerdo como me decía una médica con la que trabajé, los problemas que tenía con algún paciente que ante la enfermedad que le presentaba, le recomendaba guardar reposo un par de días. Ante esto, a algunos de ellos les parecía que por el hecho de no prescribir ningún medicamento, ya era una mala profesional.
¿Que hacer ante esto?. Como decía la Pantoja, "Dientes, dientes".
Por último, me pregunto ¿cuanto tratamiento inútil, cuanta iatrogénia, y cuanta enfermedad se acaba generando por la necesidad del profesional de turno de no acabar poniendo "dientes, dientes"?. Apliquen esta regla de tres a la salud mental (que vaya usted a saber que es eso...) y A TEMBLARRRRRRRR....(que es halloween).
El choque vino porque se me ocurrió decir que en ocasiones le he planteado a algún paciente que me encontraba perdido, y que no sabía que hacer. Y esta persona, que reconoce no tener nada que ver con la profesión, me dice que eso le parece una estafa.
Yo me pongo en la piel del paciente o de esta persona y la verdad, lo entiendo. Pensemos en que la mayor parte de la población no distingue a un psicólogo de un médico, y que además predomina un concepto mercantilista y si me apuran capitalista de la salud. La salud se puede comprar, y por tanto si pago, tienen que solucionar lo que tengo. De esto, desde luego se han beneficiado crematísticamente todos las profesiones del sistema sanitario, y hasta las del parasanitario.
Las razones que me impulsan a decirle a un paciente lindezas como las que motivaron esta nueva entrada:
1) Que realmente no sepa, y prefiera reconocerlo, para que esa persona pueda tomar otra opción u opciones terapéuticas, una vez reconozca yo mis limitaciones. O bien decida perseverar, en cuyo caso yo me he equivocado y si que le estoy ayudando.
2) Una estrategia. Se lo que ocurre y creo que parte del problema consiste en que el paciente esta mas pasivo que un lenguado en Río Tinto, es decir, muerto. Y claro, yo necesito que esté lo menos pasivo posible, que se implique, y con esto trato de que algo se remueva, de que tome un papel mas activo en su propio problema. Para esto es importante elegir el momento, y que exista una aceptable relación terapéutica (si no la hay, le doy la razón a la persona que me llamó estafador, porque si no he podido hacer esto ¿que he estado haciendo?.
Seguramente hay varias razones mas, pero niños, no lo hagáis en casa, es peligroso.
Estaremos de acuerdo en que las consecuencias de reconocer las propias limitaciones, y de admitir el no saber como solucionar el problema que presenta el paciente, es positivo en una gran parte de los casos, puesto que da opciones a que cambien unas cuantas cosas. El problema es que en muy pocas ocasiones será reconocido como un ejercicio de honestidad, o como una cualidad positiva del terapeuta, sino al contrario, como una estafa, o una muestra de lo poco que el terapeuta sabe.
Yo siempre recuerdo que las estafas en masa siempre tienen una serie de características comunes, siendo una de las mas llamativas, la promesa de que se te devuelve tu dinero si no funciona, y el de solucionar tu problema SEGURO.
Y también recuerdo como me decía una médica con la que trabajé, los problemas que tenía con algún paciente que ante la enfermedad que le presentaba, le recomendaba guardar reposo un par de días. Ante esto, a algunos de ellos les parecía que por el hecho de no prescribir ningún medicamento, ya era una mala profesional.
¿Que hacer ante esto?. Como decía la Pantoja, "Dientes, dientes".
Por último, me pregunto ¿cuanto tratamiento inútil, cuanta iatrogénia, y cuanta enfermedad se acaba generando por la necesidad del profesional de turno de no acabar poniendo "dientes, dientes"?. Apliquen esta regla de tres a la salud mental (que vaya usted a saber que es eso...) y A TEMBLARRRRRRRR....(que es halloween).
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Jesús Castro Rodríguez
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23:15
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